Rose Lorkoski (Amy Adams) lleva una vida un tanto frustrada: madre soltera, limpiadora de casas, huérfana de madre y amante de un hombre casado. Su hermana Norah (Emily Blunt) está en paro y sin ninguna intención de hacer algo al respecto. El padre de ambas (Alan Arkin) es un emprendedor en los negocios que no termina de emprender nada. Ante esta situación y debido a los apuros económicos que pasan, Rose y Norah encuentran una peculiar y desagradable forma de ganarse la vida: limpiando los restos y el desorden que dejan las personas que se suicidan.
En esta película dirigida por Christine Jeffs se intenta ahondar en la psicología de los personajes ante una situación dramática, pero solo se queda en el intento. Observamos una estrecha e importante relación entre el abuelo y el niño, algo que ya pudimos ver en Pequeña Miss Sunshine. Esa debe de ser la marca que los productores de ambas películas (que son los mismos) quieren dejar en sus films, además de la palabra "sunshine" dentro del titulo.
A lo largo de película vemos los tópicos de una situación familiar un tanto delicada que estamos hartos de ver en el cine: una hermana trabajadora que saca a su familia adelante, otra hermana que viene a ser todo lo contrario, un niño incomprendido con problemas en el colegio y un abuelo con ideas de bombero. Y a eso se le suma todas las cosas que se va dejando en el tintero: el tonteo y las miradas de Rose con el dependiente de la tienda y la relación de Norah con Lynn (Mary Lynn Rajskub) y sus tintes lesbicos. No deja nada cerrado, de repente hay personajes que desaparecen sin más y cuando te quieres dar cuenta la película se acaba. Sin duda algo vanguardista, pero hay que saber hacerlo bien.
En cuanto al guion, es un poco flojo en general. Solo tiene un par de escenas cómicas y dada la situación de las protagonistas se podría haber sacado algún que otro gag que hiciera más ameno el film. Un final predecible de no ser porque cuando aún crees que queda un rato mas de película aparecen los créditos finales.
Lo único que puede salvar un poco la historia es la interpretación de Amy Adams. Tengo debilidad por los actores/actrices que son capaces de interpretar desde una película Disney para niños hasta un drama como éste siendo, además, creíbles.
Conclusión: Un intento de profundizar demasiado superficial.
Secretos y mentiras es un film dirigido por Mike Leigh en 1996. En ella se nos presenta un conflicto que afecta a los 5 personaje principales de manera directa y se centrará en como cada uno de ellos afronta dicho conflicto.
En primer lugar tenemos al personaje de Hortense, interpretado por Marianne Jean-Baptiste, una joven de color optometrista que perdió a su padre hace algunos años y pierde ahora a su madre. Sin embargo, ella sabe desde los 7 años que es adoptada y a partir de la muerte de su madre se decide a buscar a sus padres biológicos.
Los siguientes personajes forman parte de la misma familia. Por un lado tenemos a Maurice (Timothy Spall) un hombre que se dedica a la fotografía de carácter afable y de buen humor. Está casado con Mónica (Phyllis Logan) una mujer con un carácter fuerte, segura de sí misma y con bastante mala leche. Por otro lado encontramos a Cynthia (Brenda Blethyn) hermana de Maurice, del cual se ha distanciado de él culpando de ello a su esposa Mónica. Su hija Roxanne (Claire Rushbrook) es una persona absolutamente desagradable que no aguanta a su madre. Cynthia es una mujer desgraciada y continuamente su carácter choca con el de su hija y nunca llegan a entenderse. A todo esto se le suma el gran cariño que Maurice y Mónica tienen hacia Roxanne.
La trama se complica aún más cuando se descubre que Cynthia es la madre de Hortense. Cynthia no quiere que nadie se entere pero aun así, la lleva a casa de su hermano Maurice, el cual hace una barbacoa en honor al cumpleaños de Roxanne. Será allí donde se descubra todo el pastel.
Aparte de esta trama, se muestra también una subtrama entre el matrimonio de Maurice y Mónica ya que no tienen hijos, lo cual les influye en su convivencia. Entran en juego a lo largo del filme dos personajes más: Jane (Elizabeth Berrington) que da un toque cómico a la historia dada su inocencia y el novio de Roxanne.
Una vez presentado el conflicto, vamos a pasar a analizar a los personajes y como se comportan y afrontan dicha situación.
Cynthia Es una mujer absolutamente inestable emocionalmente. Su madre murió cuando ella era muy joven y se tuvo que hacer cargo de su hermano pequeño Maurice y de su padre ya fallecido. Su vida ha sido muy complicada y todo ello se muestra durante toda la película. Básicamente se pasa llorando todo el día, se siente sola e incomprendida, sin ninguna amiga y en un trabajo sin futuro en una fábrica de cartón. Dicho en otras palabras, es un poco fracasada. Culpa a Mónica de su distanciamiento con Maurice y casi al final de la película la echa en cara que también la distanció de su padre poniéndola en su contra. Se encuentra a años luz de su hija con la cual siempre tiene discusiones y sus intentos de acercamiento son en vano. Cuando encuentra a Hortense su comportamiento comienza a cambiar. Ya no se ve sola. Además cabe destacar un plano fijo muy largo donde Hortense y ella hablan sobre lo que pasó cuando ella nació y el porqué la tuvo que dar en adopción. Cuando la acepta finalmente se siente orgullosa de ella. Podríamos calificar a este personaje como melancólico ya que es introvertido y emocionalmente muy sensible.
Maurice Es hermano de Cynthia y marido de Mónica. Su carácter es afable, amable con todo el mundo y pone buena cara siempre. Es muy buena persona y mira con tristeza la penosa vida que ha tenido que llevar su hermana. A pesar de ello, es un poco calzonazos con respecto a su matrimonio ya que el fuerte carácter de su mujer lo domina. Siempre intenta poner paz e intermediar en los conflictos. Además por otro lado, tenemos la subtrama con su mujer con respecto a los hijos. Ante todos los acontecimientos reacciona de la misma manera. No se altera y mira las cosas de manera objetiva. Le podríamos calificar como personaje flemático.
Mónica Esposa de Maurice. Aparentemente siempre está de mala leche. Tiene un carácter muy fuerte y solo mira por ella y por su marido. No se lleva bien con Cynthia ni tampoco le da ninguna pena el distanciamiento entre ella y Maurice. La vemos durante toda la película guardando las formas y segura de si misma, hasta que el conflicto interno con su marido la derrumba. Pero aun así, siempre se muestra altiva. Podríamos calificarla como colérica.
Roxanne Hija de Cynthia y sobrina de Maurice y Mónica. Es totalmente insoportable y egoísta. Siempre tiene malas contestaciones hacia su madre. De alguna manera parece que incluso la odia por haberla traído al mundo, además no sabe quien es su padre. Es malhablada e histérica. La podríamos calificar como melancólico.
Mónica Hija biológica de Cynthia. De raza negra. Estudió en la universidad y es optometrista. Ante la muerte de sus padres adoptivos se dispone a buscar a sus padres biológicos aun sabiendo que emocionalmente puede ser traumático. Tras pasar por una empresa especialista en estos casos, decide emprender la búsqueda por su cuenta. Además para su sorpresa descubre que su madre es de raza blanca. Es una persona un tanto solitaria, lo cual guarda cierto parecido con el personaje de Cynthia. Se nos muestra parte de su carácter al principio de la película cuando sus hermanos adoptivos discuten sobre cómo se reparten la casa de su difunta madre y ella no participa en dicha discusión. Se nos da a entender que no le importa lo material. Cuando se enfrenta al encuentro con su madre lo hace de manera relajada tomándose las cosas un poco con filosofía. La podríamos calificar como flemática por su carácter tranquilo, calmado y equilibrado.
Dadas los distintos caracteres de los personajes, cada uno afronta el hecho de distinta manera: Roxanne se pone histérica, Maurice intenta calmar los ánimos, Hortense mantiene la compostura, Mónica sigue mostrando su altivez como si estuviera por encima de todo aquello y Cynthia se pone a llorar sin saber qué hacer con su vida una vez mas.
En general me parece impecable todo el trabajo de los actores, destacando sobre todo el de Cynthia, con un merecido Óscar. Se podría decir que en la película no pasa nada, sino que se centra en el conflicto interno de los personajes y nos muestra su evolución. No hay ninguna reacción que no esperásemos cuando se descubre el pastel ya que durante todo el film podemos observar el carácter y el temperamento de todos los protagonistas, lo que le da coherencia a la trama.
En una cuidad llamada Marsovia reside Sonia (Jeanette MacDonald), la viuda mas rica de todo el reino. Su rostro oculto bajo un velo negro llama la atención de nada más y nada menos que de Danilo (Maurice Chevalier), el galán por el que todas las chicas están coladas. Aficionado a las noches de diversión con las mujeres más bellas, decide trepar el muro de la casa de la viuda. Tras ese encuentro ambos quedan enamorados, y la viuda recobra las ganas de vivir tras la trágica muerte de su anterior marido. Sin embargo, comete un error: echar a Danilo de su jardín. Harta de esperar a que el amor llame de nuevo a su puerta, decide irse a Paris y con ella se llevará toda su fortuna dejando al reino de Marsovia en la estacada. Por ello, el rey manda a su mejor soldado a París para que conquiste a la viuda y la traiga de nuevo a sus tierras evitando así que la cuidad caiga en la mas miserable ruina. Casualidades de la vida, ese soldado resulta ser Danilo.
Todos estos elementos aderezados por el toque mágico que Ernest Lubitsch da a sus películas, convierte esta adaptación de la opereta de Franz Lehar en el primer musical de éxito. A partir de 1927 y de la aparición del sonido en el cine, todos los cineastas querían impresionar al público utilizando esta nueva técnica. Pero hay que decir que la primera aportación del sonido al cine fue empobrecerlo. Todos querían innovar y dejaron de lado las buenas historias centrándose en la perfección del sonido. Tanta fue la saturación del publico que el termino “musical” para las películas era peyorativo.
Ya desde El ángel azul del alemán Joseph Von Stenberg, las canciones de los musicales cumplían una función narrativa describiendo al espectador el estado de animo del personaje. Mas adelante esto ira un poco mas allá y en los musicales de los 50 el protagonista no solo cantaba una cantaba una canción cuando estaba alegre y enamorado sino que también lo demostraba con su cuerpo como, por ejemplo, Fred Astaire en Bodas Reales de Stanley Donen, en donde el actor anda por las paredes y por el techo de una habitación en una memorable secuencia.
Se han de destacar las escenas de bailes en la embajada parisina. Los armoniosos pasos y lujosos trajes y decorados hacen que no puedas quitar la mirada de la pantalla.
Sin duda el rey de la comedia con magníficos gags, un ritmo acelerado en los diálogos, unos silencios que lo dicen todo y el encanto del cine en blanco y negro. Con este espíritu de que la vida siempre te da otra oportunidad, yo me quedo con una frase: una viuda alegre no se hace vieja.
Addie Rose. Ella es la única mujer en el mundo capaz de mantener en vilo a tres mujeres que se contienen por tirarse de los pelos. Deborah Bishop (Jeanne Crain), Rita Phipps (Ann Sothern) y Lora Mae Hollingsway (Linda Darnell -la cual mantendrá un romance con el director-) son tres amigas y esposas que ven su vida tambalear cuando antes de subirse a un barco a pasar el día reciben una carta de Addie. “Me voy de la cuidad con uno de vuestros maridos”. Tras leer la dichosa carta, a las tres las asaltará un sentimiento de incertidumbre que pronto se verá sustituido por las dudas. A través de flashbacks se irán reconstruyendo los tres matrimonios dejando ver que cualquiera de ellos puede ser propenso a la ruptura. Pero… ¿Cuál de los tres será? Deborah recuerda su presentación en sociedad con los amigos de su esposo Brad (Jeffrey Lynn) y que fue eclipsada por Addie ya que todo el mundo pensaba que Brad y Addie se casarían. Rita sus diferencias con George (Kirk Douglas) y lo atenta que Addie es con su marido. Lora Mae recuerda sus comienzos con Porter (Paul Douglas) y la foto que tenia de Addie colocada en su salón. A pesar de aparentar indiferencia ante las demás, todas se mueren de ganas por llegar a casa y averiguar quién es el esposo infiel.
Sin duda, un film intrigante cuanto menos con una interesante construcción del personaje de Addie. Una simple voz en off intrepretada por Celeste Holm. Ni una foto, ni una descripción. Nada. Es solo un simple nombre el que trae de cabeza a nuestras protagonistas. Una buena elección la del director de no mostrar su rostro. Es muy posible que dadas las expectativas que se crean en la película, si Addie se hubiera mostrado en carne y hueso hubiera decepcionado.
Se dejan ver dos aspectos inherentes de las mujeres: el lado egoísta, siempre criticando, envidiosas, frías y calculadoras; y el lado más humano, temerosas ante una posible marcha de sus maridos y enamoradas aunque a veces se las olvide. Cualquier mujer podría sentirse identificada. En posteriores films, como en Eva al desnudo, también se hará un retrato de la mujer de una manera tan realista como esta.
Intrigante retrato de los matrimonios y sobre todo de las mujeres, contextualizado en un pueblo donde todos los valores se cuestionan y la apariencia es lo que cuenta.
Ann (Sarah Polley) es una joven de 23 años que vive en una caravana junto a su marido Don (Scott Speedman) y sus dos hijas pequeñas. Trabaja como limpiadora por las noches y la relación con su madre (Deborah Harris) no es precisamente buena. Su vida se caracteriza por la estabilidad y la rutina, hasta que un día le diagnostican cáncer. Decide no contárselo a nadie y a partir de ese momento, la concepción que tenia de la vida cambia radicalmente. Con tan solo dos meses por delante, Ann hace una lista de cosas que quiere hacer antes de dejar este mundo y descubre un placer por la vida antes no conocido. Como cualquier persona en su situación quiere dejar todos los cabos de su vida atados. Se preocupa por encontrar a una mujer para que su marido y sus hijas no se queden solos, graba cintas para todos los cumpleaños de sus hijas hasta que cumplan los 18 y se propone enamorar a un hombre (Mark Ruffalo). Afortunadamente, lo consigue todo antes de que su enfermedad acabe con ella. Valiente personaje el de Ann por enfrentarse a algo así prácticamente sola, ya que nadie la puede ayudar, siendo su médico su único confidente.
Si por algo se caracteriza Isabel Coixet es por su visión minimalista y detallista de la vida. Repara, tal vez demasiado, en esos detalles de la vida que pasan desapercibidos haciendo de ellos un mundo aparte.
En este film podemos observar ciertas similitudes con su anterior trabajo Cosas que nunca te dije (1995). Se repite el nombre de la protagonista y la escena de la lavandería. Parece que esta película fuera una pre versión a la definitiva al film que ahora nos ocupa.
Cabe destacar que la protagonista escucha una cinta de japonés en el coche, lo cual es el precedente de Mapa de los sonidos de Tokio (2009), donde nos muestra abiertamente su pasión por el mundo japonés.
La siguiente película que realizara tras Mi vida sin mi será La vida secreta de las palabras (2005), en la que volverá a contar con la interpretación de Sarah Polley y Tim Robbins.
Una visión profunda y poética de una muerte anunciada.
Esta película hispano-mexicana del 2006 nos sitúa en la España de 1944, cuando la guerra civil ya ha finalizado y Franco lleva cinco años en el poder.
Guillermo del Toro nos relata la historia de Ofelia (Ivana Baquero), una niña de 10 años muy aficionada a la lectura y cuentos de hadas, y de su madre (Ariadna Gil) que viajan hacia los montes donde se encuentran un grupo de fascistas encargados de acabar con todos los republicanos escondidos para tener “un país limpio”. El capitán (Sergi López) está casado con su madre, a la cual ha dejado embarazada. Cuando llegan a aquel lugar perdido, Ofelia encontrará un laberinto que le conducirá a un viaje de fantasía y a su destino.
El director se adentra en aquella España profunda y reprimida por el poder. Nos muestra una ideología que hoy en día aun no está extinguida y, con imágenes muy crudas, una realidad que han vivido numerosos países azotados por una dictadura fascista. Quedan patentes sus valores y su orgullo por lo que hacen y piensan, pero sobre todo la preocupación por tener una descendencia (masculina por supuesto) que siga sus pasos. Sin embargo, el final de la película lo dice todo.
Las imágenes violentas y un tanto escalofriantes están presentes a lo largo de toda la película, donde destaca un magnifico equipo de maquillaje con un merecido Óscar. Cabe mencionar que ésta es la primera vez que se usa en España el animatronics para la creación de personajes, como es el caso del Fauno. Todos los decorados fueron creados y reconstruidos con resultados excelentes a lo que les acompaña la estupenda fotografía de Guillermo Navarro. La música de Javier Navarrete nos sumerge aun en el mundo de Ofelia como demuestra el video del final.
Excelente reparto entre los que destacamos también a Maribel Verdú y Doug Jones que interpreta al Fauno y al monstruoso Pale man.
No sabemos si con este film lo que se pretende es aportar una dosis de fantasia a la realidad o viceversa. Yo me quedo con lo primero.
Este es el último intento de la factoría Disney de crear un clásico en un esfuerzo de recuperar su pasado esplendor en cuanto a películas de animación en 2D se refiere.
Tiana es una joven trabajadora que tiene un sólo objetivo: cumplir el sueño que tenía junto a su padre de abrir un restaurante. Para ello, hace horas extras y rechaza cualquier cosa que le quite tiempo de trabajo. En una fiesta de disfraces, aparece el príncipe Naveen convertido en sapo por un malo malísimo que usó un ritual de vudú. Como en cualquier cuento de hadas, el príncipe-sapo le pide un beso a Tiana para convertirse de nuevo en humano. Pero le sale el tiro por la culata. A pesar del disfraz de Tiana, ella no es una princesa, así que ella también se convierte en rana. Junto a unos compañeros que se encontraran a lo largo de su aventura llega el típico final idílico característico de las películas Disney (excepto en Pocahontas)
Usando los mismos patrones de antaño, la película ha querido recuperar a un público infantil a base de un cuento popular mundialmente conocido, con un exceso de canciones y con la intención de transmitir los mismos valores. Triunfo del bien sobre el mal, importancia de la amistad y sobre todo del amor, etc.
Como en cualquier película de Disney encontramos referencias a personajes por todos conocidos e incluso tambien a otras películas. El personaje de Charlotte, la mejor amiga de Tiana, guarda serias semejanzas con Marilyn Monroe. El cocodrilo recuerda indudablemente a Louise Armstrong, además de llevar el mismo nombre, lo cual lo hace más evidente todavía. Al igual que en Un tranvía llamado deseo, la historia se desarrolla en Nueva Orleans y un grito de "¡Stella!" recuerda al magnifico Marlon Brando gritando en la película de Elian Kazan (1951)
En cuanto a los dibujos en sí, hay un contraste entre los tonos amarillos y verdes, propios de la naturaleza, usados para los buenos y los tonos rojos y violetas para los malos. Además se siguen usando elementos meteorológicos para avisar de que algo va a ocurrir, en este caso la lluvia. En otros casos, como en Bambi, es la nieve la que anuncia la muerte de su madre.
Se dice que los finales felices son cuentos sin acabar… así que al fin y al cabo todos acabamos siendo ranas.