jueves, 30 de diciembre de 2010

21 gramos de Alejandro González Iñárritu

La segunda película de la trilogía dirigida por Alejandro González Iñárritu destaca sobre todo por el montaje tan peculiar que tiene. A pesar de que dicho montaje no se originario suyo, es capaz de mantener en vilo al espectador y despistarle haciéndole querer saber mas sobre la historia que cuenta.


Al igual que en las tres películas que componen la trilogía, Iñárritu se basa en las vida de personas distintas y que aparentemente no tienen nada que ver para luego juntarlas en algún punto clave de su existencia y a partir de ese momento,nada será igual para ninguno de los protagonistas.




Es cierto que son personajes con historias y vivencias personales distintas, pero tienen algo en común:su vida esta marcada por la tragedia. Cabe destacar aquí la gran actuación de los actores que encarnan a los personajes protagonistas: Naomi Watts, Sean Penn y Benicio del Toro.





Dejando a un lado el argumento y las relaciones que se establecen, la manera de contar la historia y los elementos narrativos que intervienen hacen del relato un texto filmo mas sobrecogedor si cabe. Sin duda, la música a cargo de Gustavo Santaolalla caracterizada por acordes sueltos sobre todo de guitarra, hacen aun mas emotivas las escenas y la identificación con el personaje se hace mas patente por parte del espectador.



Personalmente opino que si una historia está puesta en imágenes de una manera en concreto es porque la propia historia lo requiere. Es cierto que haciendo un montaje absolutamente descolocado obliga al espectador a estar constantemente atento a lo que ocurre en la pantalla. Podemos decir incluso que le mantenemos entretenidos ordenando en su cabeza las distintas secuencias e intentando establecer una relación coherente entre ellas, pero ¿no es el propio cine un mero entretenimiento?




El caos que reina en el montaje es el mismo que impera en la vida de los tres personajes principales, y eso es lo que se llama lenguaje cinematográfico. Si la película estuviera contada de manera lineal estaríamos hablando de otra película distinta.




Para mi 21 gramos es la mejor de la trilogía.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Biutiful de Alejandro González Iñárritu (2010)

La última película de Iñárritu fue promocionada como su mejor película. Yo no voy a decir que sea la mejor, pero puede asegurar que no decepciona. En este drama se muestra varias realidades con un tono de critica social.


El director nos retrata la vida de Uxbal, un padre a cargo de sus hijos, esposo de una mujer casada con la mala, hijo desamparado y una especie de médium que ayuda a los muertos a seguir su camino. Se dedica a suministrar todo tipo de imitaciones para vender en el top manta y por otro lado soborna a un policía para que le de margen a su oscuro negocio. Para que todo resulte aun mas dramático, sabe que pronto morirá.

Iñárritu nos muestra varias realidades que a menudo no queremos ver, además lo acompaña de una música bastante estridente y desagradable, casi tanto o mas como las imágenes y las vidas que estamos viendo.

Las luces y las sombras se contraponen para representar cada uno de los momentos y las fases que el protagonista va pasando. Por supuesto, hay cosas que se ven venir pero la magnitud de los actores hacen que eso que te esperabas sea muy emotivo.

Y qué decir de la actuación de Javier Bardem que no se haya dicho ya. Está soberbio en cada una de las escenas.

Tal vez cuenta demasiadas historias que se deja en el tintero algunos aspectos que podrían resultar interesantes aunque el hecho de que no las cuente no significa que no las sugiera. Podemos leer en la película una denuncia a la situación de los inmigrantes y su explotación en nuestro país.

Si por si acaso la horrible realidad que se muestra no nos es suficiente la escena de discoteca con aquellos culo-pechos aporta la guinda de lo dantesco.

Una película real sobre la vida y la muerte servido en plato frío.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Second de John Frankenheimer (1966)

Seguro que muchos de nosotros hemos soñado muchas veces con ser otra persona y poder hacer las cosas que siempre hemos querido pero que por alguna razón no hemos podido. Partiendo de esta base John Frankenheimer presentó en 1966 Seconds (en España conocida como Plan diabólico). Un hombre de mediana edad descontento con su actual vida tiene la posibilidad de cambiarla radicalmente. otro cuerpo, otra casa, otro trabajo... eso será lo que la empresa le ofrecerá y llevado por la situacion así lo hará.

El problema de la identidad esta presente durante toda la pelicula y te hace preguntarte ¿las personas cambian? No. Si eres un miserable en una vida, lo serás tambien en la otra. el pricipal problema de nuestro protagonista interpretado por Rock Hudson es la falta de un pasado en su nueva vida. Puede tener momentos de inhibicion y dar la sensacion de adaptacion a esa nueva vida pero todo lo que vivió siendo aquel hombre de media edad no deja de perseguirle.

El film podriamos clasificarlo como un drama psicologico con ciertos puntos de ciencia ficcion/fantasia en el sentido que hay una empresa que juega a ser dios. Podriamos hacer en ella una lectura en contra de los avances tecnologicos. No contento con su segunda oportunidad, pide una tercera... pero a las empresas no les gusta fracasar en sus proyectos. El director se salta el castigo de los juegan a ser dios y el final puede ser poco complaciente para el espectador.

Debido a sus pocas secuencias la pelicula puede resultar lenta y aburrida, aunque la tematica que trata es interesante.

viernes, 10 de diciembre de 2010

El perfume de Tom Tykwer (2006)

En 2006 la novela de Patrick Süskind, El perfume, se llevó a la gran pantalla. Jean Baptiste Grenouille (Ben Whishaw) nace en medio de la peor inmundicia en el Paris del siglo XVIII. Vivo de milagro, es acogido en un orfanato y pronto se dará cuenta de que su sentido del olfato es excepcional. Su encuentro con un bella joven por las calles de París hará que se obsesione con los olores y tenga una única meta en la vida: preservar los olores mas sublimes del mundo. una vez aprendido este arte se vale de muchachas jóvenes y preciosas para conservar sus esencias. Pero el plan no estará completo hasta que no consiga la de Laura Richis (Rachel Hurd-Wood).

Como ocurre en todas las adaptaciones la película deja mucho que desear. Sin embargo, he de decir a favor del cine que si se adaptara literalmente una novela por muy entretenida que esta sea seguramente resultara ser un coñazo en el lenguaje audiovisual ya que ambas obras utilizan recursos y expresiones diferentes para ser efectivas.
Por ello se excluyen y se incluyen en la película elementos y escenas que dramatizan el relato pero que nada tienen que ver con el libro. Aquí es donde en mi opinión se escapa una de las esencias del libro. La película deja abierta la posibilidad de que nuestro olfatista puede tener sentimientos cuando el único sentimiento que se muestra en el libro es el amor por los olores.

Llegado a este punto creo que es arriesgado hacer una adaptacion en donde el kit de la cuestión residen en los olores, algo que el cine aun no puede mostrar y debido a ello se pueden quedar cosas por los aires, sobre todo en lo referido al conflicto interno de Grenouille por su no-olor corporal. Se ha de destacar aquí el uso de la música que con acordes un tanto celestiales pueden evocar en el espectador el paraíso y el bienestar que los pueblerinos sienten cuando huelen el perfume y que las imagenes por si solas no pueden mostrar.

Una de las mejores partes del libro es el aprendizaje de Grenouille con el maestro Baldini. Una gran elección la de Dustin Hoffman para su interpretación pero una pésima elección para su voz de doblaje en español. Además se logra captar el ambiente y la sociedad que detalladamente aparecen en la novela.

Con un trágico final esta película dejará insatisfechos a los lectores y resultará entretenida para los espectadores.






domingo, 5 de diciembre de 2010

El tio Boonmee recuerdad sus vidas pasadas de Apichatpong Weerasethakul (2010)

La última ganadora del festival de Cannes se estrenó en nuestro país y ya cuenta con todo un elenco de modernos como público.

De una manera surrealista cuenta una especie de viaje espiritual de su protagonista a las puertas de la muerte. Esta película tailandesa se basa en una larga duración de los planos pero a pesar de eso es capaz de mantener el ritmo sin que te duermas en tu asiento. La interpretación deja bastante que desear y los pocos diálogos que hay hacen que el film sea más bien un espectáculo meramente visual, sobre todo por los preciosos escenarios naturales que usa y la cuidada fotografía.


Los planos, además de largos, son prácticamente fijos y los movimientos de cámara casi brillan por su ausencia. Curiosamente, estos puntos de vista estáticos hacen que el espectador se sienta dentro de la película, como si estuviera espiando los acontecimientos de la misma sintiéndose de alguna manera cercano a los protagonistas.


Lo bueno de este tipo de películas es que cada espectador tendrá al final una interpretación distinta.


Solo una recomendación: no vayas a verla si no dormiste bien la noche anterior.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Cabaret de Bob Fosse (1972)

Berlin, 1931. Los nazis están infectando el país y los conflictos que provocan son cada vez más frecuentes. Pero hay un sitio donde se puede olvidar todo el caos de la realidad: el cabaret. Ahí solo existe la diversión, la bebida y las chicas bonitas.

Liza Minelli, impresionante en su actuación, da vida a la protagonista Sally Bowles. Divertida, alocada, a veces infantil, soñadora y corrompida por los placeres de la vida es capaz a su vez de corromper a cualquiera, incluido a un señorito universitario de Cambridge(Michael York). En resumen, la decadencia divina. Ambos, guiados por el desenfreno se dejaran llevar por las situaciones y sobre todo por el dinero.

Los grandes números musicales coreografiados por su director Bob Fosse fueron capaces de revivir el género del musical cuando se consideraba que estaba acabado. Todos ellos, a cargo del maestro de ceremonias Joel Grey, hacen una sutil referencia a las cosas que están pasando fuera. Y como buen cine, sugiere pero no explica. Cualquiera de ellas las podemos extender hasta nuestros y serian igual de validas, lo que demuestra que la sociedad ha cambiado muy poco.

Los puntos de vista que muestra cada plano hacen que el espectador se pueda meter en la historia sintiéndose como un asiduo más al cabaret, y es que la cámara se mete por todos los sitios posibles. El juego de luces, el maquillaje y el vestuario de las chicas hacen aun más vistosa la puesta en escena.

Un montaje con un ritmo que podríamos calificar de rápido y cortes de plano muy radicales que no te dejan pensar en el contexto y los conflictos de la época y te meten de nuevo en el cabaret.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Princesas de Fernando León de Aranoa (2005)

El mundo de las prostitutas es un tema muy utilizado en las películas españolas. Sin embargo, Fernando León introduce un elemento nuevo: la inmigración. Dos vidas se contraponen: Caye (Candela Peña) ahorra para operarse el pecho y de esa manera trabajar más y Zulema (Micaela Nevarez) una dominica que viene a España en busca de un futuro mejor para la familia que ha dejado al otro lado del Atlántico. Por causas del destino o más bien de la competencia, sus caminos se cruzaran.


Como toda buena relación cinematográfica que se precie, estas dos protagonistas verán la competencia la una en la otra. Sin embargo, Caye finalmente se desenvuelve con una actitud tolerante y que servirá de ejemplo para sus amigas. Fernando León lo hace con la excusa de las prostitutas, pero este discurso a favor de la tolerancia se puede llevar a todos los campos y erradicar de una vez ese pensamiento que también se muestra en la película: los inmigrantes vienen a quitarnos el trabajo.



En este film se desarrollan cuatro temas universales: salud, dinero, sexo y el amor. O mas bien la falta de amor, ya que eso es lo que anhelan todos los personajes. Y es que hay personas que consideran que sentirse queridas solo es cosa de privilegiados… o de princesas.



Una historia humana, con personajes humanos y una técnica de cámara al hombro que te acerca aun más al relato.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Leolo de Jean-Claude Lauzon (1992)

La historia de Leolo cuenta la historia de un niño, Leo, que necesita salir de la realidad de su familia, formada por un padre obsesionado con defecar para tener salud, un hermano lleno de miedo y unas hermanas con problemas psiquiátricos; y esa salida la conseguirá a través de la escritura y de la invención del personaje Leolo.


A lo largo del relato habrá continuas interferencias entre la realidad y la imaginación del protagonista y el director considera al espectador lo suficiente inteligente para que con la información que se da lo pueda descodificar el film correcta y coherentemente.



La primera secuencia antes de los créditos pertenece a la historia pero no al relato. Lo consideramos un flash back ajeno al relato ya que se sitúa en un tiempo muy anterior al que el relato narra. Sin embargo es una parte más del relato ya que en él se da al espectador pistas sobre lo que va a ver a lo largo de la película y, por tanto, da lugar a que éste se cree expectativas. Debido al tratamiento que se hace de esta secuencia, el espectador entenderá que no se encuentra ante un texto fílmico normal ni continuo.



El relato está plagado de saltos en el tiempo. Estos saltos incluyen lagunas que se resuelven a lo largo de la película o no. En cuanto las lagunas que no se resuelven y son permanentes, tenemos por un lado la repentina desaparición del abuelo y del padre, y por otro lado, tenemos un final abierto que cada espectador puede interpretar de una manera distinta. Bajo nuestra opinión, Leo ha terminado la infancia y por lo tanto, se le ha acabado la imaginación, por lo que, ocurre lo que tenía que ocurrir: se vuelve adulto y acaba en un psiquiátrico, como algunos de los miembros de su familia. Al mismo tiempo que Leo deja de ser un niño, Leolo muere. Otra interpretación posible es que dados los antecedentes psiquiátricos de la familia, el niño acabe catatónico.



Las lagunas que se resuelven en el relato no se suelen resolver de manera rápida, es decir, son lagunas no efímeras. Un ejemplo de esto lo encontramos el objeto de la soga. Primero vemos que el niño está dentro de la bañera con una soga y varias secuencias mas tarde vemos la utilidad que le da.



Debido a la introducción que se hace del film, el espectador rellenará estas lagunas de manera libre pero teniendo la hipótesis de que algo extraño ha ocurrido en ese tiempo que no se muestra. Cuando por medio de un flash back vemos lo que ha pasado en el relato, efectivamente el espectador se da cuenta de que estaba en lo cierto. Por lo tanto, estas son las lagunas concretas y tras haberlas realzado (el espectador sabe que hay una información que no se le está dando) las suprime.



Las lagunas vienen condicionadas por los principios de retraso y redundancia. La redundancia se da a lo largo de todo el film con la frase “como yo sueño, yo no lo estoy”. El retraso se da cuando alarga el momento de dar la información de ciertas acciones. Lo que el espectador ve primero es el efecto y luego la causa. La primera escena antes de los créditos da una información concentrada y preliminar y a lo largo del resto del film la información aparece salpicada en distintos momentos. Con toda esta información solo al final de la película podremos haber hecho una lectura del film.

sábado, 30 de octubre de 2010

El lector de Stephen Daldry (2008)

El lector es una película basada en la novela de Bernhard Schlink que cuenta el encuentro y la relación amorosa de un chico de 15 años, Michael Berg, con una cobradora de tranvía de 36 años, Hanna Schmitz. Un día, Hanna desaparece sin dejar rastro y años más tarde sus caminos se vuelven a encontrar en un juicio donde Hanna está siendo juzgada por supuestos crímenes que cometió siendo guardia de un campo de concentración nazi. Michael es un estudiante de derecho que observa con impotencia cómo condenan a Hanna injustamente debido a que se niega a revelar un secreto que considera más vergonzoso que las acusaciones.


RECURSOS DEL GUIÓN

Esta película se clasificaría dentro del género de drama. Su principal recurso es su evolución e intensidad dramática tanto de los personajes como de la historia que se va desarrollando.


Los personajes se enfrentan a situaciones en las que nunca habían estado antes y eso hace que el film sea más interesante. Un ejemplo de ello es cuando Hanna y Michael discuten por primera vez y él no sabe por dónde coger la situación. Además hay que añadir que ambos confrontan dos tipos de personajes muy diferentes: Michael es vitalista, soñador, muy tierno y sensible; Hanna es distante, fría, con un carácter muy fuerte y con cambios de humor. Debido a las situaciones, podemos observar cómo al final prácticamente se han intercambiado esos roles con los que jugaban al principio (esto lo podemos ver al final de la película, cuando Michael va a ver a Hanna y ella le tiende la mano para cogérsela).


La música juega también un papel clave, ya que da fortaleza a las escenas más importantes de la película y además juega como elemento de conexión entre los dos personajes principales. Un ejemplo de ello es la canción de coro de iglesia que Michael lleva en el coche, que es la misma canción que ella se sienta a escuchar en una capilla cuando se van de vacaciones años atrás.



También se retoman a lo largo de la película los mismos elementos. Esto se da en los libros que Michael lee a Hanna. Tanto en su relación cuando él era un adolescente como cuando ella está en la cárcel le lee los mismos libros: La dama del perrito, La odisea

Y además el sitio donde Hanna es enterrada fue donde ellos fueron de fin de semana.

ESTRUCTURA NARRATIVA

La principal trama del guión es aquella que cuestiona el sistema de justicia existente para juzgar a los nazis o, en este caso, a guardias encargadas del cuidado y vigilancia de las presas judías. Se ponen de manifiesto dos puntos de vista: uno es el dado por el protagonista y otro viene dado por otro estudiante, compañero de Michael, con el que discute sobre qué sería correcto hacer en el caso de Hanna.


Podemos añadir que hay también subtramas como el analfabetismo y la vergüenza de ser analfabeto; y los conflictos interiores de una persona que ha sido marcada por una etapa de su vida que no es capaz de superar.

La película se articula en flash back. Comienza en 1995 y se remonta a 1958, cuando Michael conoce a Hanna. A lo largo de las dos horas de película se cuenta la adolescencia de Michael Berg y su madurez.

Esta decisión de hacerlo en un tiempo no lineal podría venir dada por la intención de que el espectador sea consciente de hasta qué punto Michael fue marcado por Hanna en un corto periodo de su vida. Nos muestra cómo es un tiempo actual para poder compararlo con cómo era antes y así poder llegar a comprender por qué Michael actúa como actúa a los 41 años.


Esto lo podemos observar con el personaje de su hija. Hay una conversación en la que Michael le dice a su hija que siempre ha sido muy distante y que no se abría a nadie. Con el flash back se nos explica el porqué: nos cuenta cómo era antes (vitalista) y lo que le hizo cambiar (su relación con Hanna).


Retomando el tema de la evolución ya mencionado al principio, el personaje pasa por tres etapas: apasionado y algo sentimental en su adolescencia, frío y distante en su época de universitario, y dispuesto a abrirse y mostrar lo que siente en su madurez.


También es relevante en este apartado el personaje de Ilana Mather (judía que estuvo en el campo de concentración del que Hanna era responsable y que escribió un libro contando sus vivencias en el campo). Al final de la película, Michael acude a verla y este personaje actúa de manera que el espectador pueda ver lo que realmente siente Michael.


Cabe destacar también al personaje de la chica que estudia con él, la cual funciona como válvula de escape para el protagonista en un momento en el que todo le supera (el juicio de Hanna).

Dada esta evolución del personaje, la película también se puede estructurar en esas tres partes: adolescencia de Michael marcada por Hanna, universitario donde de nuevo el juicio de Hanna le vuelve a marcar, y madurez cuando se reencuentra con ella tras años sin contacto.


ESTILO DE NARRACION Y PUNTO DE VISTA

La historia se cuenta desde el punto de vista de Michael. En teoría hay un narrador extradiegético (no se manifiesta) y se lleva a cabo la delegación narrativa. Hay partes de la película contadas por los propios personajes. Por ejemplo cuando Hanna cuenta en el juicio lo que ocurrió en los campos de concentración.

El espectador lo ve todo desde la perspectiva de Michael. En este sentido no sabemos más que los personajes (ejemplo: tanto el espectador como el protagonista se enteran al mismo tiempo de que Hanna es analfabeta). Esto hace que el narrador sea equisciente (no dice más que lo saben los personajes).

LAS ESCENAS LLAVE
En la película hay ciertas escenas que son claves. La primera llega cuando Michael va a ver a Hanna tras recuperarse de su enfermedad, llevándole un ramo de flores. Ella se está vistiendo y él la observa. Es ahí cuando empieza el juego de seducción. Más tarde esto queda patente cuando vuelve a verla de nuevo. Entonces Hanna le da un baño a Michael porque éste se ha ensuciado con carbón, y mientras le seca con una toalla vemos que ella también esta desnuda.

Otra escena clave es cuando le comunican a Hanna su ascenso y ella comienza a hacer las maletas para irse. Estas escenas se combinan con escenas de Michael en el río con sus amigos, que es cuando él sale corriendo a la casa, ya vacía, de Hanna. La música aquí juega un papel muy importante porque aportando más dramatismo a las imágenes.

Las escenas de los juicios son las más relevantes, ya que en ellas se desarrolla el tema principal de la película. Además todas ellas aportan nueva información que afecta a los dos personajes principales. Con ellas se abre una nueva línea argumental que coincide más o menos con la mitad de la película. Es aquí donde empieza de verdad la trama, la cual viene inducida por escenas de Michael en otros juicios ya actuales (de 1995) ejerciendo de abogado.
No debemos olvidar la escena en la que ella aprende a leer ayudada por las cintas que Michael la envía a la cárcel. De nuevo la música juega un papel fundamental mientras vemos cómo él graba las cintas y ella las escucha.
Cabe destacar también algunas escenas que aparentemente no tienen relevancia pero que tras ver la película nos damos cuenta de su importancia y entendemos por qué están ahí. Nos referimos a dos escenas en concreto: la primera cuando los dos protagonistas se van de vacaciones en bicicleta y se sientan a comer. A su lado se sientan unos niños con los que Hanna parece que se siente incómoda. La otra escena es cuando se sienta en la iglesia a escuchar al coro de niños y Michael la encuentra fascinada ante ellos.

Estas escenas que he mencionado hacen referencia al analfabetismo de Hanna, el cual no descubriremos hasta más adelante, y su sentimiento de inferioridad con respecto a los niños, ya que ellos a su corta edad ya saben leer y escribir y son capaces de leer una carta de restaurante.


Una escena que puede resultar decepcionante al espectador es aquella en la que Michael acude a la cárcel para ver a Hanna antes de que la condenen y, cuando está a punto de entrar, se da la vuelta y se va. Esto crea una expectativa en el espectador que no se satisface.

En cuanto al desenlace, se puede decir que hay dos, uno para cada personaje. Hanna decide suicidarse un día antes de ser indultada y Michael sigue con su vida intentando superar de una vez por todas todo lo ocurrido con Hanna, para lo que decidirá contárselo a su hija, liberándose así de ese peso.

Sí que podríamos decir que el guión de David Hare sigue el paradigma de Syd Field, pues en primer lugar encontramos el planteamiento (Michael se pone enfermo y se encuentra con Hanna), después el primer nudo de la trama (la relación entre ambos personajes y su separación), a continuación el clímax (el juicio de Hanna), más tarde el segundo nudo de la trama (la estancia de Hanna en la cárcel y el contacto que mantiene) y finalmente, el desenlace (muerte de Hanna y visita a Ilana Mather).

VALORACIÓN DEL DIÁLOGO

El dialogo de los personajes viene marcado en gran parte por las lecturas que Michael hace a Hanna, lo cual es algo imprescindible para la película.
Con ellas se nos hace ver los caracteres de los personajes, sobre todo en sus discusiones, los cambios de humor de Hanna o la ternura en las frases de Michael. Pero casi nunca revelan sus sentimientos o pensamientos. Considero que el diálogo vale más por lo que no dice que por lo que dice. Además esto da mayor intensidad al guión debido a las interpretaciones de los personajes.
Los diálogos son realistas y sinceros, lo cual se ve claramente en las escenas del juicio, donde no hay ninguna frase que pudiera estar fuera de lugar. Además son también diálogos muy humanos. Un ejemplo de esta humanidad podemos apreciarla cuando en el juicio están interrogando a Hanna y, ante una pregunta que le hace el fiscal, ella responde “¿qué habría hecho usted?”. Ésta frase en concreto ayuda al desarrollo de la trama principal de la película y al de los dos puntos de vista sobre el conflicto ya mencionado.

ELEMENTOS QUE DEFINEN A LOS PERSONAJES

Los personajes principales son:
Michael: como ya hemos señalado antes pasa por esas tres etapas en las que pasa de ser un soñador a alguien frío. Debido a ello mantiene una relación no muy unida con su familia (su madre le echa en cara no haber ido al entierro de su padre). Con su hija también se muestra distante, y si no llega a ser por ella sería una persona solitaria.
Hanna: es misteriosa, reservada y sin nadie a su lado. Sin embargo al final de la película podemos ver lo frágil que es.
Los secundarios son: Ilina Mather, la hija de Michael, el profesor del seminario de la universidad…

Todos los personajes están bien definidos. Sin embargo podemos detectar algún estereotipo, sobre todo en los personajes secundarios como la familia de Michael, que es la típica familia alemana de posguerra (muy correcta y educada); o el personaje del profesor del seminario de la universidad, que es el típico profesor que intenta sacar lo mejor de sus alumnos y mantiene con ellos una relación cercana. De todas formas, todos ellos son esenciales en la historia y ayudan a su desarrollo interaccionando con el personaje de Michael, el cual se va desarrollando gracias a ellos.

OTROS ELEMENTOS SIGNIFICATIVOS

La exposición del tema da lugar a un conflicto moral. La película trata un tema muy delicado, el holocausto judío, el cual es sinónimo de muerte, sufrimiento y persecución sin una razón que tenga algo de lógica. Ante estos temas tan humanos solemos ser extremadamente sensibles, y más aún si tenemos contacto directo con las cámaras de gas o los hornos donde los nazis mataron a millones de judíos (los cuales nos son mostrados en El lector). Esto nos lleva a hacernos preguntas a nosotros mismos sobre cómo se pudo llegar a esa situación y, sobre todo, por qué se permitió, cómo la sociedad internacional de entonces fue capaz de mirar a otro lado y no hacer nada, mientras millones de personas eran vilmente asesinadas por el mero hecho de ser diferentes.

VALORACION CRÍTICA REFERIDA AL GUION EN SU CONJUNTO

Considero que El lector es uno de los mejores guiones adaptados escritos en los últimos años.
El tema se expone de la manera mas humana posible, dando a conocer los puntos de vista de las acusadas y de los jueces e incluso del pueblo alemán (cuando Hanna entra en la sala del juicio se oyen gritos llamándola nazi). Muestra a una generación de la Alemania de posguerra con ese sentimiento de culpabilidad dado por su pasado.
En la escena del encuentro de Michael con Ilina esto queda patente: se enfrentan en la misma habitación el sentimiento de culpa alemán y el tratar de olvidar por parte de los presos judíos. Uno de los últimos detalles que aparecen en la película es el de la cajita de té de Hanna, donde ella guardaba el dinero y que se la queda Ilina. Ilina coloca la caja de té junto a uno foto de su familia dando a entender que el pasado, pasado está (como dice Hanna “los muertos siguen muertos”) y que siempre se puede perdonar en la medida de lo posible, e intentar olvidar aunque a veces resulte imposible.

La primera vez que vi la película no me esperaba que ésta fuera la trama principal. Los acontecimientos se desarrollan de tal manera que hasta puedes llegar a conectar con los dos protagonistas y sentir la misma impotencia que Michael siente cuando los jueces condenan a Hanna a cadena perpetua.

La manera de resolver la película me parece la más correcta. En ningún momento se dice porqué Hanna se suicida, sino que es algo que el espectador puede intuir, puede saber las razones por las cuales lo hace debido a esa conexión con el personaje de la que he hablado anteriormente.

Uno de los fallos de la película es que a pesar de estar ambientada en Alemania, está rodada en inglés. Supongo que será por el tirón que podían tener en taquilla los actores.

Todos estos motivos hacen que El lector sea una excelente película donde se expone un tema muy delicado de manera cuidadosa. Además nos muestra una relación entre los dos protagonistas que podríamos decir
que no era la habitual en la época tanto por la diferencia de edad como por lo que une a los protagonistas, es una relación más bien sexual que de amor.

Personajes definidos con los que puedes conectar, situaciones que te hacen replantearte ciertas cuestiones, conflictos internos con los que sentirte identificado y un juicio que te invita a hacer un examen de conciencia. Esta es la combinación que hace de El lector un drama que no te deja indiferente.

lunes, 25 de octubre de 2010

Buried de Rodrigo Cortés (2010)

Parece increíble que con un solo escenario y un solo personaje se pueda hacer tal peliculón. A cualquiera que se le diga que esta película trata sobre un hombre enterrado en un ataúd podría pensar que es un argumento y una historia bastante pobre, sobre todo teniendo en cuenta que cada vez más nos estamos acostumbrando mas a ver películas con enormes efectos especiales. Una vez más jóvenes directores españoles demuestran que se puede hacer un buen cine sin necesidad de un gran presupuesto.

La película comienza con unos minutos en negro, escuchando solo la respiración y los gemidos del protagonista que unos segundos mas tarde descubrimos amordazados dentro de una caja enterrada bajo tierra. Estos minutos ya indican al espectador cómo y por donde se va a mover la película y también que vamos a saber lo mismo que el personaje. Paul Conroy (Ray Reynolds) tiene a su disposición dentro de la caja un móvil, un mechero y un par de objetos mas que se supone le serán de ayuda en su lucha por escapar. Los secuestradores iraquíes del pobre transportista americano Paul le piden que si quiere salir de allí tendrá que pedir 5 millones de dólares al gobierno de Estados Unidos. A partir de ahí, comienza su agobio y también el de toda la sala de cine.

La película da sensación de angustia desde que empieza hasta que acaba, para lo cual se ha de destacar una magnifica dirección de fotografía que corre a cargo de Eduard Grau. Durante la película hay una serie de fundidos a negro que nos llevaran de nuevo a estar dentro de la caja, lo que hará que el espectador se vaya poniendo cada vez mas en la piel del personaje y que de alguna manera se agobie al igual que él.

La película trata de dos conflictos básicos: la presencia de soldados estadounidenses en Irak y una critica a todas las instituciones y a la burocracia en general. Empezando por lo primero, el secuestrador tiene una serie de conversaciones con el secuestrado y le da una serie de pistas para que él y nosotros como espectadores sepamos cual es su situación y de alguna manera justificar el hecho de que haya enterrado a un hombre a cambio de dinero. En cuanto al segundo conflicto, Paul se las ve canutas para contactar con alguien que le pueda ayudar, poniéndole siempre a la espera y reflejando esa situación que todo hemos vivido al llamar a algún servicio de atención al cliente, por ejemplo. De algún modo hace ver lo incompetente que puede llegar a ser el sistema y lo indefensa que esta la población.

El film te pone la piel de gallina en muchísimos momentos y por supuesto te mantiene en tensión los 90 minutos de metraje con un final sobrecogedor que lo es aun más por la utilización de la música en la última escena. Ningún espectador se va a quedar indiferente ante ella y la mayoría saldrán de las salas aun con el sentimiento se angustia. Pero sin duda es una obra maestra no apta para claustrofobicos.

miércoles, 20 de octubre de 2010

La red social de David Fincher (2010)

A simple vista, esta pelicula tiene todos los elementos para ser un film comercial mas que nos ofrece la cartelera. Un tema tan globalizado como es el de las redes sociales seguro que no puede ofrecer nada nuevo. Y con este pensamiento entré en el cine.
Cual fue mi sorpresa cuando descubrí que la pelicula se centraba en los juicios y pleitos que el creador de Facebook Mark Zuckerberg (Jesse Eisenberg) ha tenido por intentar llevar a cabo su proyecto.

La pelicula se articula alternando los juicios con flashbacks que explican esos acontecimientos del pasado en los que ocurre todo lo que en los juicios se debate.
Lo hace de una manera magistral añadiendo ademas un ritmo rapido a la pelicula, con dialogos que llegan a abrumar un poco, sobre todo cuando hablan de cosas propias de la informatica (aunque solo son breves momentos). Esta rapidez que se le otroga a la pelicula puede ser un sutil simil de la rapidez con que se mueven las tecnologias e internet.

En cuanto a las interpretaciones me ha llamado la atención especialmente la de Brenda Song. No por nada en especial, sino porque se me hace raro verla interpretar un papel diferente al de London en las series de Disney Channel.
Con personajes como Sean Parker interpretado por Justin Timberlake, se muestra la frialdad que requieren los negocios en los que se mueven grandes cantidades de dinero y por supuesto, que la apariencia es lo que cuenta.
Jesse Eisenberg, con un cierto parecido fisico al Mark Zurckeberg real, hace una gran interpretación del creador de esta red social. Seguramente a nadie le sorprenda el tratamiento que se hace de este personaje: tipico friki, no muy atractivo, un fracasado con las chicas… Y el personaje de Eduard muestra el lado oscuro de los negocios.

En cuanto a la direccion de David Fincher, algunos dicen que es su mejor pelicula. Yo no la catalogaria como tal, ya que considero que Seven es superior. Aun asi, es una muy buena pelicula que hay que ver pero sin olvidar que es una pelicula, es decir, que es ficcion y que seguramente los personajes y la historia estén algo dramatizada.

viernes, 15 de octubre de 2010

Intacto de Juan Carlos Fresnadillo (2001)

El director Juan Carlos Fresnadillo nos ofrece una propuesta distinta de lo que estamos acostumbrados a ver en el cine español. Federico (Eusebio Poncela) es un hombre con un don especial para descubrir la buena suerte de los demás y hacer negocio de ello. Trabajaba para Sam (Max Von Sydow) en su casino, pero fue despedido. Tomas (Leonardo Sbaraglia) es un ladrón de bancos y el único superviviente de un accidente aéreo y Federico ve en él su oportunidad para remontar el vuelo, empezando por apostar el cheque de indemnización de Tomas. Poco a poco se van haciendo con la suerte de otras personas y así llegarán de nuevo hasta Sam. Por otro lado, encontramos a Sara (Mónica López) una policia que va detrás de Tomas y que busca una respuesta a su tragedia personal.

Tuve que ver la película una segunda vez para engancharme. La trama es interesante y echa por tierra todos los tópicos que conocemos sobre el cine español. Sin duda, la actuación de Max Von Sydow es un puntazo para la película y su personaje el mas intrigante ya que detrás de él hay mas de lo que aparenta.

Intenta ahondar en el tema de la suerte y hay apuestas que podríamos decir que están un poco desfasadas, pero en general se deja ver.

domingo, 10 de octubre de 2010

Old Boy de Chan-wook Park (2003)

Oh Dae-su es un hombre al que alguien le secuestra y le tiene 15 años encerrado. Sin saber porqué, es liberado y su única misión en la vida es descubrir la verdad y por supuesto, la venganza. En su camino se cruzará con Mi-do, una joven chef que ayudará a Oh Dae-su en su propósito.

La película, con un vanguardista y original montaje, se mueve entre lo real y lo subconsciente, siendo la hipnosis una parte fundamental en el film. Plagada de flashbacks, no hay que despegarse de la pantalla ni un minuto si no quieres perderte en la trama.

Hay impresionantes escenas de lucha (sobre todo cuando se enfrenta a todos los que le mantenían encerrado) y otras escenas en las que prefieres no mirar a la pantalla. La verdad es que al final deja un poco de mal cuerpo…

Es una propuesta original la que hace el director Chan-wook Park ya que es una trama muy enrevesada y que no deja indiferente a nadie. Hace un perfecto reflejo de un hombre con sed de venganza, dolido y totalmente desorientado en un mundo que apenas reconoce. A medida que avanza la película, ese personaje deja paso a otro arrepentido y humillado hasta tal punto que se vuelve loco y toma, en mi opinión, una drástica medida.

Magnifica la fotografía y la música combinada con una absoluta ausencia de sonido te hace entrar más en el mundo de los personajes.

martes, 5 de octubre de 2010

Sucedió una noche de Frank Capra (1934)

Ellen Andrews (Claudette Colbert) es una niña de papa cansada de ser rica que se casa con un interesado aviador, Westley, lo cual cuenta con la oposición de su padre (Walter Conolly). Harta de sus imposiciones, Ellen huye de él y se dispone a ir a Nueva York para encontrarse con su amado Westley. Su padre despliega todas sus armas para encontrar a su rebelde hija. En el camino, Ellen se encontrará con Peter (Clark Gable), un periodista sin trabajo que decide ayudar a Ellen a cambio de que le cuente en exclusiva su historia y poder recuperar su empleo en un periódico.

Su director, Frank Capra, introduce elementos que mas tarde seran propios de las famosas y divertidas Screwballs comedies. Malos entendidos y situaciones disparatadas que se resuelven de una manera inteligente, incluso te hace creer que lo que ocurre es algo normal y corriente, es el disntitivo de este film.

El guion tiene su inspiración en una artículo titulado Nigth Bus que el guionista Robert Riskin y el director Capra leyeron en la revista Cosmopolitan esperando su turno en una barberia. La historia fue escrita varias veces y muchas actrices se negaron a interpretar el papel de Ellen.

Algunas de las escenas que vemos en el film las hemos podido observar en peliculas posteriores. En concreto, la escena en la que hacen autostop. Hemos visto a miles de actrices enseñar pierna para conseguir que un coche se pare a recogerlas. La escena en la que una señora mayor le compra a Ellen un billete de autobús será mas tarde casi copiada por Billy Wilder en su primer comedia El mayor y la menor de 1942. Sin duda, de los grandes se aprende.

Entretenida y divertida, con un magnifico uso del llamado lenguaje cinematografico al final de la pelicula.

sábado, 2 de octubre de 2010

Pijama para dos de Delbert Mann (1961)

Para empezar, algo típico de las películas de Hollywood: un plano situacional contextualiza al film de Delbert Mann en la Avenida Madison de Nueva York, el centro mundial de las agencias publicitarias. La competencia es evidente y nos encontramos con dos personajes: Carol Templeton (Doris Day), una creativa partidaria del trabajo duro y diario y su rival Jerry Webstern (Rock Hudson) un atractivo publicista que consigue clientes a base del juego sucio. Su jefe, interpretado por Tony Randall, es el neurótico director de la agencia de publicidad de Jerry acomplejado por vivir bajo la sombra de su padre fallecido.

La película de 1961 se presenta con diálogos rápidos, ritmo un tanto frenético y un montón de malos entendidos. Es una comedia de enredo al estilo de las screwballs.
Es considerada una de las comedias mas falsas de la historia por varios motivos. La estupenda relación que Hudson y Randall mantienen en la pantalla es pura ficción, y no solamente porque estemos hablando de una película, sino porque detrás de las cámaras se llevaban como el perro y el gato. Y, por otro lado, el atractivo y galante Hudson era homosexual y llevaba una doble vida que influía en su carácter.

Si miramos más profundamente en la película, observamos que se nos muestra una frase que estamos hartos de oír: en el amor y en la guerra todo vale. Y los negocios no quedan exentos de esto, ya que la película muestra el clima de competitividad que hay en las empresas por captar clientes.

Este film fue nominado al Oscar al mejor guion original y se ha de destacar su fotografia un tanto pop por los colores chillones que predominan en todas las escenas.

Tal vez el final sea demasiado precipitado en comparación con el ritmo de la introducción y del nudo.

El trio Day-Hudson-Randall se puede ver en otros films como Confidencias a medianoche, tambien un éxito. La pelicula ha tenido su particular homenaje hace poco años en Abajo el amor protagonizada por Ewan McGregor y Renee Zellweger, donde apreciamos grandes paralelismos con el film de Mann.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Come, reza, ama de Ryan Murphy (2010)

Festival de San Sebastián, gran expectación por la presencia de Julia Roberts y una enorme promoción de su película con Javier Bardem. Y así, engañado, te plantas en el cine a ver una película que se supone que es buena. Y digo se supone porque no se salva absolutamente nada. En primer lugar, Javier Bardem sale los últimos 20 minutos haciendo de brasileño (en fin…); el titulo de la película te lo cuenta todo: primero come, luego reza y por ultimo ama; y desde luego, el viaje espiritual que pretende hacer la protagonista no hay quien se lo crea.

Ni siquiera la presencia y protagonismo de la novia de América la salva. Todos los personajes tienen un drama existencial que pretenden superar y las relaciones que se establecen entre ellos son poco creíbles, lo que hace que la identificación con cualquiera de ellos sea imposible.

Sigue el prototipo de la “comedia” romántica made in Hollywood con final bonito y feliz, donde todo se arregla con un breve pero contundente discurso cursi y por supuesto, lleno de topicazos que no ofrecen nada nuevo al espectador. En cuanto al montaje hay unos momentos de flashbacks que no vienen a cuento pero que seguramente quieran trasmitir lo que ni el guión ni los personajes pueden.

Los 130 minutos de metraje de la película se traducen en el mayor aburrimiento y medida que avanza el film vas pensando: “Y todavía Bardem no ha salido”.

La película aboga por la paz interior y la meditación. El espectador en su asiento medita qué es lo que le ha llevado a ver semejante película.

Come, reza, ama y duérmete en la butaca del cine.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Los puentes de Madison, Clint Eastwood (1995)

Dirigida y protagonizada por Clint Eastwood, Los puentes de Madison cuenta la preciosa historia de un amor entre una solitaria ama de casa y un fotógrafo trotamundos que tan sólo dura los 4 días que la familia de Francesca (Meryl Streep) está fuera de casa.

Ambientada en el Iowa de 1965, el director nos presenta una exacta representación de la vida americana, sobre todo en cuanto a las mujeres se refiere. Nos muestra una sociedad sumergida en una moralidad y valores tradicionales que se cuestionan a medida que avanza el film. Lo que está bien y lo que está mal se deja en entredicho.

Acudimos al visionado de una amor que nace y se desarrolla pero no muere, y eso es lo que constituye el punto de inflexión en la vida de Francesca. Además, observamos cómo el amor va surgiendo con cada plano, incluido el típico nerviosismo y la vergüenza de la primera cita.
Articulado como un flashback, se ahonda sobre el concepto de familia y la transmisión de valores de una generación a otra. Y por supuesto, la eterna pregunta: ¿Qué hacemos? ¿lo que queremos o que lo debemos?

Durante los 4 días de idilio hay un cambio en Francesca interno que se manifiesta en lo externo. Primero vemos a una mujer recatada con un vestido de hace años y el pelo recogido que dejará paso a una mujer mas moderna con vaqueros y el pelo suelto para luego volver a su punto de partida.
La breve historia de amor de Francesca y Robert no solo cambió sus vidas, sino también la de sus hijos siendo de alguna manera para ellos otro punto de inflexión en la relación con sus respectivas parejas.

Emotiva y muy sentimental, tanto que parece que te enamoras con ellos. Sin duda, algo tan certero solo pasa una vez en la vida.


jueves, 19 de agosto de 2010

El verano de Kikujiro de Takeshi Kitano (1998)

Masao es un niño de 9 años que se ve inmerso en un aburrido verano ya que todos sus amigos están de vacaciones. La vida con su abuela no resulta muy estimulante y decide dejar su campo de fútbol vacío y comenzar la búsqueda de su madre a la que no conoce. En un principio, una foto y una dirección son sus únicos compañeros de viaje. Pero una amiga de su abuela a la que el niño solo le inspira lástima, convence a su marido para que acompañe al niño en su búsqueda.

Curioso el personaje de Kikujiro, interpretado por el también director filme, Takeshi Kitano. Aficionado a conseguir dinero fácil no duda en intimidar a la gente para conseguir lo que quiere, y además de muy malas maneras. Aun así, todos acaban haciendo su voluntad en vez de decirle cuatro cosas bien dichas.

Hay una clara evolución en su personaje. Lo que en un principio era una carga para él acaba convirtiéndose en una cierta armonía entre él y su joven compañero de viaje. A pesar de sus pocas palabras hay comunicación y vinculación. Para que una película sin apenas conflicto te mantenga enganchado se tiene que dar una de estas dos cosas: dos personajes muy iguales a los que les separa una gran diferencia o dos personajes muy diferentes a los que les une una gran igualdad, como es el caso de El verano de Kikujiro.

Los toques de humor propios sin duda de Humor amarillo (el gran éxito de este director) contrastan con bonitos e innovadores planos, cada uno para un sentimiento diferente. No hay nada mejor como una plano general de un campo de futbol vacío con el niño en medio para retratar la soledad. Hasta el espectador se siente solo en ese momento.

Decir que la música es preciosa se queda corto. Conocido por componer para otras obras maestras como El viaje de Chihiro, Mi vecino Totoro o El castillo ambulante, todas del director japones Hayao Miyazaki, Joe Hisaishi aporta al film el punto de ternura que necesita.

Por sus personajes, su trama y su música esta película, aunque un poco rara, resulta entrañable.



viernes, 13 de agosto de 2010

Días sin huella de Billy Wilder (1945)

Don Birman es un escritor fracasado que únicamente encuentra su salvación en el alcohol. Adicto sin medida, hace lo que cualquier persona en su condición haría: robar, mentir y engañar. Solo dos personas le apoyan en su dura lucha, su hermano Wick y su novia Helen.

Este retrato psicológico de un alcohólico recuerda sin duda a la película que 10 años mas tarde rodara Otto Preminger, El hombre con el brazo de oro, protagonizada por Frank Sinatra, en donde se relatan los problemas del protagonista, en ese caso, con la heroína. En ambos films, los adictos son salvados por una bella mujer: Kim Novak en El hombre con el brazo de oro y Jane Wyman en la pelicula que ahora comentamos.

Los diálogos rápidos y frases inteligentes, aun viniendo de un personaje que no está del todo en sus cabales, son una seña de identidad del director y en esta película no podía ser menos. Los monólogos que hace Don Birman son aun mejores gracias a la interpretación del actor Ray Milland. En cuanto a esto, cabe destacar la escena de la ópera, en donde vemos como se vuelve loco viendo a los personajes de la obra ir y venir con botellas de alcohol. Sin ni una palabra, todo imagen y una grandiosa interpretación.

Preciosas escenas como la de los abrigos encuentran su contrapartida con imágenes tremendas la del murciélago y el ratón, contando además con elegantes planos en blanco y negro como la de la botella encima de la lámpara.

Una bonita introducción con la cámara metiendose por la ventana, un final con la cámara saliendo de la habitación y entre medias, oportunos flash backs.

Solo una pega: no entiendo porqué la traducción del título al español es Días sin huellas. El título en ingles, The lost weekend dice muchísimo mas.

Acostumbrada a ver las comedias de Billy Wilder, este drama adaptado de la novela de Charles R. Jackson, demuestra que su director era un maestro en cualquier género.

Si Wilder fuera camarero y sus películas licores, sin duda diría: ponme otra, Billy.

lunes, 9 de agosto de 2010

El nombre de la rosa de Jean-Jacques Annaud (1986)

En una solitaria abadía al norte de la oscura Italia del siglo XIV se suceden unos crímenes a los que los monjes solo dan respuesta con la existencia del diablo entre sus muros. William de Baskerville (Sean Conery) llega con su pupilo Adso de Melk, protagonizado por un jovencísimo y guapo Christian Slater. Haciendo uso de unas deducciones propias del famoso detective Sherlock Holmes, el monje y su aprendiz destaparán los misterios de la abadía.

A través de los distintos personajes se mantiene la tensión y la intriga durante este film dirigido por el francés Jean-Jacques Annaud en 1986. El guión cuenta entre sus escritores con el mismo autor de la novela homónima, Umberto Eco. Pistas falsas, personajes engañosos, deducciones casi imposibles y la aparición de la tentación (con una excitante escena) personificada por una bella joven hacen que esta película contenga los elementos necesarios para crear el clima de misterio y suspense que te mantiene pegado a la pantalla a lo largo de sus 130 minutos de metraje, en una linea de pelicula policíaca.

Planteada como un flasback, su narrador Adso parece que en ciertos momentos da al espectador más información de la que los propios personajes tienen. Pero es una falsa ilusión alargada ya que al final de la película nos damos cuenta de que sabemos tanto como los personajes, e incluso menos que ellos ya que parece que William de Baskerville lleva ventaja a todo el mundo.

Sin embargo me resulta un poco soso el porqué de todos los crímenes. Sin ánimo de destripar a nadie la película, me parece que el hecho de que todo gire alrededor de la risa y la comedia se le queda un poco corto para tan entretenido film.

Es interesante el retrato que se hace de la Santa Inquisición, haciendo de ella un poco la comedia (a día de hoy) de la que los personajes quieren huir. Negando las evidencias, todo es cosa del diablo y quien diga lo contrario es torturado y quemado en la hoguera.
Con retazos anticlericales yo me quedo con una idea: no estaría de mas que la iglesia se dejara de tanto lujo y riquezas.

Buena presentación de personajes y buen ritmo. Ni siquiera decepciona la última escena en la que Adso toma aquella difícil decisión. No hacen falta palabras, todo es imagen, como el buen cine.



jueves, 29 de julio de 2010

Sunshine Cleaning de Christine Jeffs (2008)

Rose Lorkoski (Amy Adams) lleva una vida un tanto frustrada: madre soltera, limpiadora de casas, huérfana de madre y amante de un hombre casado. Su hermana Norah (Emily Blunt) está en paro y sin ninguna intención de hacer algo al respecto. El padre de ambas (Alan Arkin) es un emprendedor en los negocios que no termina de emprender nada. Ante esta situación y debido a los apuros económicos que pasan, Rose y Norah encuentran una peculiar y desagradable forma de ganarse la vida: limpiando los restos y el desorden que dejan las personas que se suicidan.

En esta película dirigida por Christine Jeffs se intenta ahondar en la psicología de los personajes ante una situación dramática, pero solo se queda en el intento. Observamos una estrecha e importante relación entre el abuelo y el niño, algo que ya pudimos ver en Pequeña Miss Sunshine. Esa debe de ser la marca que los productores de ambas películas (que son los mismos) quieren dejar en sus films, además de la palabra "sunshine" dentro del titulo.

A lo largo de película vemos los tópicos de una situación familiar un tanto delicada que estamos hartos de ver en el cine: una hermana trabajadora que saca a su familia adelante, otra hermana que viene a ser todo lo contrario, un niño incomprendido con problemas en el colegio y un abuelo con ideas de bombero. Y a eso se le suma todas las cosas que se va dejando en el tintero: el tonteo y las miradas de Rose con el dependiente de la tienda y la relación de Norah con Lynn (Mary Lynn Rajskub) y sus tintes lesbicos. No deja nada cerrado, de repente hay personajes que desaparecen sin más y cuando te quieres dar cuenta la película se acaba. Sin duda algo vanguardista, pero hay que saber hacerlo bien.

En cuanto al guion, es un poco flojo en general. Solo tiene un par de escenas cómicas y dada la situación de las protagonistas se podría haber sacado algún que otro gag que hiciera más ameno el film. Un final predecible de no ser porque cuando aún crees que queda un rato mas de película aparecen los créditos finales.

Lo único que puede salvar un poco la historia es la interpretación de Amy Adams. Tengo debilidad por los actores/actrices que son capaces de interpretar desde una película Disney para niños hasta un drama como éste siendo, además, creíbles.

Conclusión: Un intento de profundizar demasiado superficial.

jueves, 22 de julio de 2010

Secretos y mentiras de Mike Leigh (1996)

Secretos y mentiras es un film dirigido por Mike Leigh en 1996. En ella se nos presenta un conflicto que afecta a los 5 personaje principales de manera directa y se centrará en como cada uno de ellos afronta dicho conflicto.

En primer lugar tenemos al personaje de Hortense, interpretado por Marianne Jean-Baptiste, una joven de color optometrista que perdió a su padre hace algunos años y pierde ahora a su madre. Sin embargo, ella sabe desde los 7 años que es adoptada y a partir de la muerte de su madre se decide a buscar a sus padres biológicos.

Los siguientes personajes forman parte de la misma familia. Por un lado tenemos a Maurice (Timothy Spall) un hombre que se dedica a la fotografía de carácter afable y de buen humor. Está casado con Mónica (Phyllis Logan) una mujer con un carácter fuerte, segura de sí misma y con bastante mala leche.
Por otro lado encontramos a Cynthia (Brenda Blethyn) hermana de Maurice, del cual se ha distanciado de él culpando de ello a su esposa Mónica. Su hija Roxanne (Claire Rushbrook) es una persona absolutamente desagradable que no aguanta a su madre. Cynthia es una mujer desgraciada y continuamente su carácter choca con el de su hija y nunca llegan a entenderse. A todo esto se le suma el gran cariño que Maurice y Mónica tienen hacia Roxanne.

La trama se complica aún más cuando se descubre que Cynthia es la madre de Hortense. Cynthia no quiere que nadie se entere pero aun así, la lleva a casa de su hermano Maurice, el cual hace una barbacoa en honor al cumpleaños de Roxanne. Será allí donde se descubra todo el pastel.

Aparte de esta trama, se muestra también una subtrama entre el matrimonio de Maurice y Mónica ya que no tienen hijos, lo cual les influye en su convivencia.
Entran en juego a lo largo del filme dos personajes más: Jane (Elizabeth Berrington) que da un toque cómico a la historia dada su inocencia y el novio de Roxanne.

Una vez presentado el conflicto, vamos a pasar a analizar a los personajes y como se comportan y afrontan dicha situación.

Cynthia
Es una mujer absolutamente inestable emocionalmente. Su madre murió cuando ella era muy joven y se tuvo que hacer cargo de su hermano pequeño Maurice y de su padre ya fallecido. Su vida ha sido muy complicada y todo ello se muestra durante toda la película. Básicamente se pasa llorando todo el día, se siente sola e incomprendida, sin ninguna amiga y en un trabajo sin futuro en una fábrica de cartón. Dicho en otras palabras, es un poco fracasada.
Culpa a Mónica de su distanciamiento con Maurice y casi al final de la película la echa en cara que también la distanció de su padre poniéndola en su contra.
Se encuentra a años luz de su hija con la cual siempre tiene discusiones y sus intentos de acercamiento son en vano.
Cuando encuentra a Hortense su comportamiento comienza a cambiar. Ya no se ve sola. Además cabe destacar un plano fijo muy largo donde Hortense y ella hablan sobre lo que pasó cuando ella nació y el porqué la tuvo que dar en adopción. Cuando la acepta finalmente se siente orgullosa de ella.
Podríamos calificar a este personaje como melancólico ya que es introvertido y emocionalmente muy sensible.

Maurice
Es hermano de Cynthia y marido de Mónica. Su carácter es afable, amable con todo el mundo y pone buena cara siempre. Es muy buena persona y mira con tristeza la penosa vida que ha tenido que llevar su hermana. A pesar de ello, es un poco calzonazos con respecto a su matrimonio ya que el fuerte carácter de su mujer lo domina. Siempre intenta poner paz e intermediar en los conflictos.
Además por otro lado, tenemos la subtrama con su mujer con respecto a los hijos. Ante todos los acontecimientos reacciona de la misma manera. No se altera y mira las cosas de manera objetiva.
Le podríamos calificar como personaje flemático.

Mónica
Esposa de Maurice. Aparentemente siempre está de mala leche. Tiene un carácter muy fuerte y solo mira por ella y por su marido. No se lleva bien con Cynthia ni tampoco le da ninguna pena el distanciamiento entre ella y Maurice. La vemos durante toda la película guardando las formas y segura de si misma, hasta que el conflicto interno con su marido la derrumba. Pero aun así, siempre se muestra altiva.
Podríamos calificarla como colérica.

Roxanne
Hija de Cynthia y sobrina de Maurice y Mónica. Es totalmente insoportable y egoísta. Siempre tiene malas contestaciones hacia su madre. De alguna manera parece que incluso la odia por haberla traído al mundo, además no sabe quien es su padre. Es malhablada e histérica.
La podríamos calificar como melancólico.

Mónica
Hija biológica de Cynthia. De raza negra. Estudió en la universidad y es optometrista. Ante la muerte de sus padres adoptivos se dispone a buscar a sus padres biológicos aun sabiendo que emocionalmente puede ser traumático. Tras pasar por una empresa especialista en estos casos, decide emprender la búsqueda por su cuenta. Además para su sorpresa descubre que su madre es de raza blanca.
Es una persona un tanto solitaria, lo cual guarda cierto parecido con el personaje de Cynthia. Se nos muestra parte de su carácter al principio de la película cuando sus hermanos adoptivos discuten sobre cómo se reparten la casa de su difunta madre y ella no participa en dicha discusión. Se nos da a entender que no le importa lo material. Cuando se enfrenta al encuentro con su madre lo hace de manera relajada tomándose las cosas un poco con filosofía.
La podríamos calificar como flemática por su carácter tranquilo, calmado y equilibrado.

Dadas los distintos caracteres de los personajes, cada uno afronta el hecho de distinta manera: Roxanne se pone histérica, Maurice intenta calmar los ánimos, Hortense mantiene la compostura, Mónica sigue mostrando su altivez como si estuviera por encima de todo aquello y Cynthia se pone a llorar sin saber qué hacer con su vida una vez mas.


En general me parece impecable todo el trabajo de los actores, destacando sobre todo el de Cynthia, con un merecido Óscar. Se podría decir que en la película no pasa nada, sino que se centra en el conflicto interno de los personajes y nos muestra su evolución. No hay ninguna reacción que no esperásemos cuando se descubre el pastel ya que durante todo el film podemos observar el carácter y el temperamento de todos los protagonistas, lo que le da coherencia a la trama.



domingo, 18 de julio de 2010

La viuda alegre de Ernest Lubitsch (1934)

En una cuidad llamada Marsovia reside Sonia (Jeanette MacDonald), la viuda mas rica de todo el reino. Su rostro oculto bajo un velo negro llama la atención de nada más y nada menos que de Danilo (Maurice Chevalier), el galán por el que todas las chicas están coladas. Aficionado a las noches de diversión con las mujeres más bellas, decide trepar el muro de la casa de la viuda. Tras ese encuentro ambos quedan enamorados, y la viuda recobra las ganas de vivir tras la trágica muerte de su anterior marido. Sin embargo, comete un error: echar a Danilo de su jardín. Harta de esperar a que el amor llame de nuevo a su puerta, decide irse a Paris y con ella se llevará toda su fortuna dejando al reino de Marsovia en la estacada. Por ello, el rey manda a su mejor soldado a París para que conquiste a la viuda y la traiga de nuevo a sus tierras evitando así que la cuidad caiga en la mas miserable ruina. Casualidades de la vida, ese soldado resulta ser Danilo.

Todos estos elementos aderezados por el toque mágico que Ernest Lubitsch da a sus películas, convierte esta adaptación de la opereta de Franz Lehar en el primer musical de éxito. A partir de 1927 y de la aparición del sonido en el cine, todos los cineastas querían impresionar al público utilizando esta nueva técnica. Pero hay que decir que la primera aportación del sonido al cine fue empobrecerlo. Todos querían innovar y dejaron de lado las buenas historias centrándose en la perfección del sonido. Tanta fue la saturación del publico que el termino “musical” para las películas era peyorativo.

Ya desde El ángel azul del alemán Joseph Von Stenberg, las canciones de los musicales cumplían una función narrativa describiendo al espectador el estado de animo del personaje. Mas adelante esto ira un poco mas allá y en los musicales de los 50 el protagonista no solo cantaba una cantaba una canción cuando estaba alegre y enamorado sino que también lo demostraba con su cuerpo como, por ejemplo, Fred Astaire en Bodas Reales de Stanley Donen, en donde el actor anda por las paredes y por el techo de una habitación en una memorable secuencia.

Se han de destacar las escenas de bailes en la embajada parisina. Los armoniosos pasos y lujosos trajes y decorados hacen que no puedas quitar la mirada de la pantalla.

Sin duda el rey de la comedia con magníficos gags, un ritmo acelerado en los diálogos, unos silencios que lo dicen todo y el encanto del cine en blanco y negro. Con este espíritu de que la vida siempre te da otra oportunidad, yo me quedo con una frase: una viuda alegre no se hace vieja.





jueves, 15 de julio de 2010

Carta a tres esposas de Joseph L. Mankiewicz (1949)

Addie Rose. Ella es la única mujer en el mundo capaz de mantener en vilo a tres mujeres que se contienen por tirarse de los pelos.
Deborah Bishop (Jeanne Crain), Rita Phipps (Ann Sothern) y Lora Mae Hollingsway (Linda Darnell -la cual mantendrá un romance con el director-) son tres amigas y esposas que ven su vida tambalear cuando antes de subirse a un barco a pasar el día reciben una carta de Addie. “Me voy de la cuidad con uno de vuestros maridos”. Tras leer la dichosa carta, a las tres las asaltará un sentimiento de incertidumbre que pronto se verá sustituido por las dudas. A través de flashbacks se irán reconstruyendo los tres matrimonios dejando ver que cualquiera de ellos puede ser propenso a la ruptura. Pero… ¿Cuál de los tres será? Deborah recuerda su presentación en sociedad con los amigos de su esposo Brad (Jeffrey Lynn) y que fue eclipsada por Addie ya que todo el mundo pensaba que Brad y Addie se casarían. Rita sus diferencias con George (Kirk Douglas) y lo atenta que Addie es con su marido. Lora Mae recuerda sus comienzos con Porter (Paul Douglas) y la foto que tenia de Addie colocada en su salón. A pesar de aparentar indiferencia ante las demás, todas se mueren de ganas por llegar a casa y averiguar quién es el esposo infiel.

Sin duda, un film intrigante cuanto menos con una interesante construcción del personaje de Addie. Una simple voz en off intrepretada por Celeste Holm. Ni una foto, ni una descripción. Nada. Es solo un simple nombre el que trae de cabeza a nuestras protagonistas. Una buena elección la del director de no mostrar su rostro. Es muy posible que dadas las expectativas que se crean en la película, si Addie se hubiera mostrado en carne y hueso hubiera decepcionado.

Se dejan ver dos aspectos inherentes de las mujeres: el lado egoísta, siempre criticando, envidiosas, frías y calculadoras; y el lado más humano, temerosas ante una posible marcha de sus maridos y enamoradas aunque a veces se las olvide. Cualquier mujer podría sentirse identificada.
En posteriores films, como en Eva al desnudo, también se hará un retrato de la mujer de una manera tan realista como esta.

Intrigante retrato de los matrimonios y sobre todo de las mujeres, contextualizado en un pueblo donde todos los valores se cuestionan y la apariencia es lo que cuenta.

martes, 13 de julio de 2010

Mi vida sin mi de Isabel Coixet (2003)

Ann (Sarah Polley) es una joven de 23 años que vive en una caravana junto a su marido Don (Scott Speedman) y sus dos hijas pequeñas. Trabaja como limpiadora por las noches y la relación con su madre (Deborah Harris) no es precisamente buena. Su vida se caracteriza por la estabilidad y la rutina, hasta que un día le diagnostican cáncer. Decide no contárselo a nadie y a partir de ese momento, la concepción que tenia de la vida cambia radicalmente. Con tan solo dos meses por delante, Ann hace una lista de cosas que quiere hacer antes de dejar este mundo y descubre un placer por la vida antes no conocido. Como cualquier persona en su situación quiere dejar todos los cabos de su vida atados. Se preocupa por encontrar a una mujer para que su marido y sus hijas no se queden solos, graba cintas para todos los cumpleaños de sus hijas hasta que cumplan los 18 y se propone enamorar a un hombre (Mark Ruffalo). Afortunadamente, lo consigue todo antes de que su enfermedad acabe con ella.
Valiente personaje el de Ann por enfrentarse a algo así prácticamente sola, ya que nadie la puede ayudar, siendo su médico su único confidente.

Si por algo se caracteriza Isabel Coixet es por su visión minimalista y detallista de la vida. Repara, tal vez demasiado, en esos detalles de la vida que pasan desapercibidos haciendo de ellos un mundo aparte.

En este film podemos observar ciertas similitudes con su anterior trabajo Cosas que nunca te dije (1995). Se repite el nombre de la protagonista y la escena de la lavandería. Parece que esta película fuera una pre versión a la definitiva al film que ahora nos ocupa.

Cabe destacar que la protagonista escucha una cinta de japonés en el coche, lo cual es el precedente de Mapa de los sonidos de Tokio (2009), donde nos muestra abiertamente su pasión por el mundo japonés.

La siguiente película que realizara tras Mi vida sin mi será La vida secreta de las palabras (2005), en la que volverá a contar con la interpretación de Sarah Polley y Tim Robbins.

Una visión profunda y poética de una muerte anunciada.